¿QUÉ DESEA SABER?

¿QUÉ ESPERAR DE MI CONSULTA?

Cuando una mujer va a una consulta ginecológica (a no ser que sea por un problema específico), el ginecólogo procede con una revisión rutinaria. En primer lugar, se pregunta a la paciente sobre algunas cuestiones relacionadas con la regla, por ejemplo: cada cuantos días tiene el periodo, si las reglas son abundantes o no, cuantos días le dura, si sufre alguna molestia o dolor, etc. También, se le harán preguntas sobre otro tipo de cuestiones como uso de anticonceptivos o relaciones sexuales. 

 

Toda esta información es de gran utilidad para el ginecólogo a la hora de valorar el estado de salud de la mujer y ofrecer soluciones, fomentar buenas costumbres y evitar hábitos tóxicos, sobre todo cuando se planifica un embarazo. Pero, sobre todo, las visitas rutinarias al ginecólogo permiten diagnosticar patologías y prevenir problemas como anemia, menopausia precoz, endometriosis, incontinencia urinaria, problemas de fertilidad o en las relaciones sexuales.


Hay que tener en cuenta que las revisiones ginecológicas son vitales para prevenir o detectar cánceres en su fase inicial, facilitando la posibilidad de superar la enfermedad. Pero, además, gracias a la visita al ginecólogo podremos detectar diferentes dolencias relacionadas con el aparato reproductor, como el prolapso genital, que es el descenso de los órganos genital, la presencia de nódulos o miomas, o la endometriosis. 


Para ello, realizaremos una sencilla exploración ginecológica que consta de un examen abdominal y pélvico, una inspección de vulva, vagina y cérvix, una ecografía vaginal, una citología y un examen de senos. 

¿CUÁNDO TENGO QUE EMPEZAR A IR AL GINECÓLOGO?

Al poco tiempo de aparecer la regla o, al menos, tras la primera relación sexual. En ese momento, hay dos preguntas esenciales: qué método anticonceptivo te conviene y cómo puedes prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS). En el caso del virus del papiloma, una de las más frecuentes, con una exploración precoz se pueden prevenir lesiones en el cuello del útero que podrían ser precancerosas.

¿TENGO QUE ACUDIR A CONSULTA ANTES DE EMBARAZARME?

Sí, sin duda: la salud de tu embarazo y la de tu bebé empiezan antes de la fecundación. Acude como mínimo tres meses antes a una consulta preconcepcional, donde te harán una revisión y comprobarán si estas vacunada contra la rubeola. Es imprescindible que tomes ácido fólico, una vitamina del grupo B, que previene graves defectos en el feto. 

¿POR QUÉ OCURREN LOS ABORTOS?

Ocurren hasta en un 20% de los embarazos naturales, en las primeras 12 semanas (en un 50% tras un tratamiento de fertilidad) y la mitad se deben a un grave problema en los cromosomas del embrión que hace que el organismo interrumpa el proceso. Otras causas pueden ser diabetes, hipotiroidismo, falta de progesterona, problemas inmunitarios, miomas, malformaciones del útero o una cérvix que se dilata antes de tiempo. La probabilidad de abortar aumenta con la edad y tras haber sufrido uno. Si el aborto se produce de forma natural antes de los dos meses, puedes volver a quedarte embarazada cuando quieras. Si ha ido necesario un legrado, debes preguntar a tu médico.